Pensar que el tenerlo todo te dará felicidad es la peor de las mentiras, creer que la felicidad se compra es como pensar que la lluvia no te mojara, puedes tenerlo todo y al mismo tiempo no tener nada, todos elegimos nuestra manera de ser felices, algunos preferimos ser felices con mentiras y las transformamos en verdades, aquellas verdades que con el tiempo terminamos viviendo, pues una mentira que modifique una tristeza, aunque siendo irreal proporciona felicidad, es una droga que nos consume… Muchos preferiríamos caer en el efecto de tal droga puesto que la vida no es fácil, y si una mentira la transforma qué más puedo pedir, pero los que hemos decidido dejar de vivir creyendo una mentira, somos los mismos que nos acostamos con la esperanza que al despertar la vida nos sonría y transforme aquella mentira vivida en algo real, algo propio lleno de emociones, aquellas que solo pueden describir los que aun en las peores miserias de la vida logran encontrar esa razón para ser felices...
Los que ya no creemos nuestras propias mentiras somos los que hemos elegido encontrar en el sufrimiento nuestra razón de ser felices, porque por mas tristezas que te proporcione la vida, se tiene que caer muy bajo para encontrar la razón para levantarse y es en ese momento que al encontrarla no se debe soltar y luchar! porque la vida no es de cobardes, la vida le pertenece a aquellos que se han ganado el derecho de vivir, aquellos que dejaron sus mentiras asumiendo las consecuencias de enfrentar la vida y lograron salir del abismo de la inseguridad!...
Nadie puede juzgar a aquellos que viven felices a bases de mentiras, pero si podemos demostrarles que la única manera de vivir, es vivir sin miedo.-