Ya ha pasado mucho tiempo desde los acontecimientos dados en nuestro pais en junio del 2009, simplemente las reflexiones que derivan de esto son muy relativas a nuestra situación actual. A mi juicio todo comienza simplemente por la necesidad del ser humano de creer en algo que le pueda dar la fe y esperanza que necesita, ¿Cómo culpar a un pueblo por desear tener esperanza?, imposible no!. Y en nuestro país eso fue lo que logro el señor Zelaya, realmente cuesta creer que el fue la maquina idealista que forjo esa figura de el mismo, un defensor del pueblo un “Robin Hood” Hondureño, que puso a soñar a aquellos que habían perdido la fe, en un país donde tienes suerte si puedes llevar comida a la mesa, en un país donde la injusticia social esta a la orden del día, y aunque a muchos no les guste, si hay grupos de poder capaz de utilizar influencias para beneficio propio, equidad no existe pero ese problema no es solo nuestro, todos los países y especialmente Latinoamérica tiene ese conflicto en sus sociedades.
Tanta es la ilusión que puso la gente en este señor Zelaya, que fue capaz de movilizar grandes masas de personas a su beneficio realmente asombraba ver como la gente fungió como marionetas y mostró un fuerte grado de afinidad por la causa del Sr. Zelaya. Simplemente el sus obras, su estrategia que muchos dudamos sean propias de un presidente como el, al que simplemente la diplomacia no corre por sus venas, cuesta trabajo creerlo ¿no?
Pero bueno logro comprar al pueblo con ideas que muchos saben no se pueden cumplir, y no se pueden cumplir! no por que no sean justas, si no por que nuestro país no tiene las herramientas sociales ni educativas para lograr ese cambio, pero hoy después de mucho tiempo reflexiono y me doy cuenta que el Sr. Zelaya solo fue alguien bien asesorado, que vendió una esperanza, un sueño, reavivo la fe de las personas en un país donde hace mucho tiempo se había perdido, con mentiras y sueños pero lo logro, lastimosamente el instrumento no era el adecuado para dar esperanza y encontrar la fe de un pueblo que seguiría a quien sea que le vendiera esperanza de un mañana mejor.
Simplemente ahora nos toca esperar al siguiente vendedor, que esperemos logre conciliar a nuestra nación y darnos la paz que necesitamos, no alguien con ideas políticas absurdas o sirviendo intereses no propios de los hondureños.
Esperemos una persona que realmente le interese su nación y que no trate de vender esperanza a un pueblo cansado y abrumado de tantas mentiras.
lunes, 6 de septiembre de 2010
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Estoy de acuerdo. En Honduras, somos como una mujer necesitada de cariño, a la que le hablan bonito al oído y cae aunque el tipo sea un patán que solo persigue el botín.
ResponderEliminarMucha culpa tienen las clases poderosas por su indiferencia.
No podrias haberlo dicho mejor, en este Pais muchos se llenaron de ilusiones y suenos, porque identificaron su causa con el sr. Zelaya, Dios quiera que en un futuro pueda existir un hombre capaz de gobernar por amor a su nacion y no por interes, que sea capaz de reavivar las suenos y ilusiones del pueblo, y que sepa manejar la situacion... aunque a la larga esto parezca una ilusion poco probable!! solo queda pedirle a Dios... que tenga misericordia de nuestro pais!
ResponderEliminarrealmente es triste la situacion de este pais tan bello. La gente que tiene poder se aprovecha de la necesidad de la gente humilde, gente pobre, gente necesitada de ayuda, pero llena de esperanza. LO TRISTE de esta situacion es que la gente pone su fe y su esperanza en el hombre que no es nada ni nadie ante el poder de Dios, pues es en El en quin deberiamos todos confiar siegamente y jamas en un hmobre que habla por hablar. Dios es el unico que nos puede sacar de la miseria, de un problema , de una necesidad asi que deberiamos ver hacia los cielos antes que a un canal de TV, a un politico, a una campaña publicitaria ya que eso solo son palabras que el viento se las lleva mas nuestra esperanza y nuestra fe nadie se la puede llevar.
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